40´Tena Relatos
Estos escritos hacen parte de un compendio literario, cuyo asunto son situaciones cotidianas en época de pandemia (Cuarentena).
Los hechos y personajes aquí presentados son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
El Despiste
Eduardo antes de iniciar su cuarentena se armó de herramientas especiales para pasar el tiempo aislado de su mundo, de su rutina y de sus amistades. Entre las herramientas de artillería como él las llama, cuenta con unos binoculares los cuales tienen un estampado camuflado poco detectable desde la distancia. Al frente del edificio donde habita, hay un hermoso paisaje donde se divisa una montaña. Pero a los lados hay bloques de apartamentos con una distancia considerable que, a pesar de estar en medio de la soledad de la selva de cemento, aún permanecen vivas las personas, resguardándose de un virus mortal.
Eduardo escanea los alrededores con los binoculares, observa la montaña, el verde de los árboles, y algunos campesinos que hacen un chequeo a sus siembras. Además, observa los balcones de los bloques vecinos, su curiosidad lo incita a saber que hacen las personas allí. En algunos apartamentos se encuentran gente viendo televisión, adultos mayores sentados en sillas mecedoras, una señora tejiendo, un niño jugando con su perro, un adolescente por la ventana observando el firmamento, otro escuchando música desde su celular, otro joven concentrado con su videojuego, otra persona bebiendo cerveza, una señora aun con ropa de casa haciendo sus oficios, y la chica que más le gusta está con una toalla enrollada en su cabeza y tiene puesta una bata de baño, se está limando las uñas. Y otra pareja haciendo el amor sin ningún tapujo, dándole libertad a sus cuerpos y rienda suelta a la imaginación de algunos voyeristas insaciables. No les importa que alguien los esté observando, pues se dejan llevar por sus instintos salvajes. Eduardo se queda atónito y con la curiosidad de un adolescente retrocede unos cuantos centímetros del balcón y se esconde tras las cortinas de la ventana que está al lado de la baranda. Para esperar la culminación de tan magnánimo evento. Su madre algo inquieta de ver la forma como está oculto tras las cortinas lo llama y le pregunta:
- ¿Qué haces? Él de forma rápida se sale de la situación con una respuesta desconcertante: - Estoy esperando que algunas aves se acerquen al balcón para darles un poco de alimento...
La Chispa del Amor
Leticia y Arnoldo son una pareja de esposos que hace un tiempo atrás dejaron de amarse con intensidad, debido a varios problemas familiares que se les presentó y la rutina del diario vivir. Ella por su trabajo en una empresa de seguros y él por sus labores en el campo del derecho. Ambos permanecen muy ocupados y a veces en la noche que pueden verse unos cuantos minutos, solo se saludan y se preguntan de cómo les fue en su día. Luego Leticia se dirige a la cocina a preparar un café con unas galletas, pasan al comedor, comparten un instante, se miran a los ojos y con una sonrisa cierran el cortejo superficial. Al terminar el café Arnoldo le da las gracias a Leticia este revisa el periódico y luego ve televisión. Lo ataca el cansancio y se queda dormido en el sofá. A veces su mujer lo llama para que duerma en la cama, pero en otras ocasiones ella se queda tan profunda que él amanece en el sofá. Ésta es la rutina perfecta para que el amor vaya en decadencia.
Arnoldo ha soñado con ser padre, pero Leticia nunca ha pensado en esa parte ya que por las ocupaciones y con el hecho de convertirse en una gran profesional para alcanzar sus sueños, no ha estado entre sus planes el de ser madre. Porque además piensa que no está preparada física y psicológicamente. Él no ha podido superar esa parte y que piensa que ya es el momento. A ella no se le puede tocar el tema porque siempre llegan a la discusión sacando cada uno a flote sus argumentos...
La Vajilla de Mi Madre
Lucho en su cuarto día de encierro decide madrugar y ayudarle en los quehaceres a su esposa.
– Mija hoy quiero ayudarte en los oficios de la casa, ponte a descansar que me encargo de todo.
- ¿Verdad mi Luchito? Dice Julia
- Si, mi amor hoy tengo las pilas bien puestas. Dice Lucho.
En ese instante Julia le dice todo lo que debe hacer en ese día, como sacar el perro al parque, limpiar los vidrios de las ventanas, jugar con los niños, arreglar el cuarto de todos. Lavar la ropa, sacudir las repisas, brillar los adornos de cobre, limpiar la biblioteca, barrer el piso, trapear, organizar el cuarto de San Alejo, asolear los tendidos, hacer el almuerzo y lavar los platos.
Mientras que su esposa todo el día se dedicaría a ver televisión, asomarse a la ventana, y chatear con sus amigas.
Llega el momento donde Julia recibe una llamada de su mejor amiga y se dedican a desatrazarse de noticias...
Inquilino por Accidente
Ana llama desde la oficina a su mamá para saber cómo está, pues antes de salir de casa había manifestado malestar general y una tos. Por tal motivo quiso saber cómo seguía. Esta le dice que está un poco mejor, pero que no pudo usar el calentador de agua porque dejó de funcionar, que además la lámpara de la cocina se había fundido. Y no solo eso que la instalación de la olla arrocera estaba presentando problemas. Y lo peor no había gas domiciliario, porque estaba en mantenimiento. La empresa de gas había anunciado con tiempo ese proceso.
- ¡Santo cielo, que es esto por Dios! Lo peor es que todo ha ocurrido el día de hoy. Dice Ana.
- Si hija, no sé porque, pero la verdad hoy en la casa ha ocurrido todo ello. Dime que hago, no he podido bañarme, ni siquiera he puesto el arroz. Estoy atrasada en el oficio. No he tenido buena disposición con toda ésta situación.
- Mamá tranquila voy a llamar a la empresa de mantenimiento eléctrico, que es la que siempre nos ha solucionado los inconvenientes en la fábrica, para que me envíen a casa una persona que solucione dicha situación.
Ana toma su libreta de notas y busca el número telefónico, para ver quien le ayuda a solucionar el problema eléctrico que se le ha presentado en el hogar. Encuentra el dato del lugar y de allí le envían una persona...
Amigos Virtuales
(Toca por redes sociales)
Ocho días antes de la cuarentena oficial, Tania y sus amigos habían estado compartiendo en una fiesta privada que organizó Lucía en su finca campestre, ese día tomaron varios tragos, que con tanta combinación de licor Tania quedó con ciertas lagunas mentales, porque la verdad ella dice que no se acuerda de nada y mucho menos que pasó con Miguel su mejor amigo. Que lo único que recuerda es que él se le acercó y le brindó una copa de champaña y luego salieron al corredor, y que de ahí en adelante no recuerda más. Lucía dice que los vio muy alegres que incluso la risa era tan fuerte que se escuchaba en los intermedios de las canciones cuando terminaba un tema e iniciaba el otro.
Aún Tania no logra entender porque anda tan enamorado Miguel de ella, si siempre le ha dejado las cosas claras, que solo amigos y nada más.
Martín su hermano recuerda que siendo las tres de la mañana Tanía no era capaz de abrir la puerta. En ese instante, él se despierta porque se quedó durmiendo en el sofá pendiente de la llegada de su hermana. Evitando que sus papás se enteraran...
CORONA O VIRUS
Para Luis no fue fácil su niñez, siempre pasando necesidades y mucha escasez en su hogar. Contaba con la compañía de su hermano Felipe y su madre Sara. Eran los únicos que conformaban la familia ya que su padre los abandonó siendo ellos muy pequeños.
Un día Luis decidió irse de la casa y emprender un viaje a lo desconocido. Cómo sabía que su madre no lo dejaría ir fácilmente, él lo único que hizo fue tomar una bolsa plástica y empacar algo de ropa. Y al amanecer se escapó por la ventana. En la mañana Sara su madre lo llama para que se levante y vaya a estudiar, lo único que ve en la cama son unas almohadas envueltas en cobijas simulando ser Luis. Sara aterrorizada pega un grito y suelta en llanto. Diciendo: - Hijo, hijito que te hiciste, donde estás. Oh santo cielo, mi hijo.
Sara no podía entender en el momento porque había ocurrido esto, pero la verdad Luis hace días venía planeando la escapada. El único que sabía algo de ello era su hermano Felipe que tan solo contaba con siete años de edad...
POEMAS
TENGO TANTAS COSAS PARA EXPRESAR
Tengo tantas cosas para expresar…
Como el sentirme bien a tu lado.
Dejar que el tiempo pase,
y no dejarte ir sin haberte amado.
Cuando te vas…
Quisiera pensar que es corta la espera.
Que pronto estaré contigo,
y que no habrá otro motivo
que nos separe amor mío.
Por eso voy a ti.
Voy pensando en tu sonrisa,
voy buscando tus caricias.
Voy con la sensación de posar tus labios con los míos.
Y no sólo eso…, también con la alegría
de saber que, con tus gestos,
me expresas algo muy inmenso,
que sale desde tus adentros.
Algo muy hermoso que llena de luz y de gozo,
a mi corazón, e invade todo mi cuerpo.
Frases que dibujas con tus labios
y susurras apasionada, que me dicen…
Te amo.
COSAS DE LA VIDA
Caminaba acompañado por la soledad,
escuchando los gritos del silencio.
Navegaba por el mar del desierto y
observaba las imágenes de la oscuridad.
Acariciaba la piel del viento,
me abrigaba con el frío sol de tus recuerdos.
Recogía de la nada, el amargor de tu dulzura y
mi corazón rebotaba sobre un acero de plumas.
Yo, contento lloro con el amor que me brinda ahora
tu indiferencia.
Arrasas con la antipatía,
permaneces fiel y altiva.
Eliminas la nostalgia,
cultivas la tolerancia.
Construyes mil fantasías,
liberas los ideales.
Creces, sobre los avatares,
floreces en el desierto de la soledad.
Eres, tú amistad…
NOTA: El contenido completo de esta obra la puedes encontrar en versión libro físico. Y en formato PDF. A tráves del editor o autor puedes adquirir cualquier versión.
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